DIRECTORIO FRANCISCANO
ENCICLOPEDIA FRANCISCANA

PEQUEÑA ENCICLOPEDIA FRANCISCANA

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RICKE, Jodoco (Joos de Rycke) (1498-1578). Franciscano, misionero y "padre de la patria" ecuatoriana. Nació el 29 de octubre de 1498 en Malinas (Bélgica), en el seno de una familia noble, vinculada con la corte. Influenciado por el ejemplo de un tío suyo franciscano, el P. Enrique de Martzelar, tomó el hábito de san Francisco el año 1515 en el convento de Gante. Poco o nada sabemos del tiempo y lugar de sus estudios y de su ordenación sacerdotal, y lo mismo podemos decir respecto a la actividad que desarrolló en su Provincia. En 1532 participó en el Capítulo general de Toulouse, donde obtuvo licencia para ir como misionero a América. Tras un viaje nada fácil, llegó a Quito en 1535, al año siguiente de la caída del imperio inca.

El P. Jodoco Rycke escribió cartas sobre los incas, sobre las costumbres y los métodos de los conquistadores, sobre la acción pastoral. Desplegó una intensa actividad: construyó la iglesia y el convento de Quito, uno de los edificios más bellos de la capital ecuatoriana, introdujo nuevos métodos agrícolas, fundó el famoso «Colegio de los Andes», puso las bases de una escuela de pintura y acrecentó el número de casas franciscanas. En 1569 fue nombrado Guardián del convento de Popayán (Colombia), que él había fundado, y falleció probablemente en ese mismo convento el 2 de agosto de 1578. Los ecuatorianos lo han nombrado «Padre de la Patria» y lo consideran prócer de Ecuador. Es posible que Fr. Pedro de Gante (Fr. Pieter van der Moere) influyera en su decisión de ir a América. Ambos provenían del mismo lugar y se conocieron en Gante. Fr. Pedro por su parte viajó unos diez años antes rumbo a México, que le considera «Padre de la Patria».


RIETI. Varias páginas sobre el Valle de Rieti y sus santuarios franciscanos: La Floresta, Fontecolombo, Greccio, Poggio Bustone y otros.


RIPA, Juan de (-1357?). Filósofo y teólogo franciscano, muy agudo e inteligente, por lo que se le llamó doctor supersubtilis, de cuya vida apenas tenemos noticias. Nació en Ripatransone, provincia de Ascoli Piceno, en la región de las Marcas (Italia); de ahí que se le llame también Juan de Marchia o de la Marca. Enseñó en la Universidad de París a mediados del siglo XIV, aproximadamente entre 1344 y 1357. Comentó las Sentencias y escribió unas Determinaciones (1354) que demuestran la originalidad de su autor, aunque sus escritos no han sido aún suficientemente estudiados y analizados. De ahí las interpretaciones aproximativas e inciertas. A pesar de la independencia intelectual de Ripa, se sabe que parte de Escoto para después orientarse hacia corrientes nominalistas.

Según Schwamm, la doctrina de Juan de Ripa sobre el problema teológico del conocimiento divino de los futuros contingentes, tan debatido en el siglo XIV, sería un desarrollo de la teoría escotista y una forma anticipada de lo que más tarde se llamará teoría de los decretos predeterminantes. Dios posee un conocimiento infalible de los futuros contingentes, conocimiento que, de algún modo, efectúa una especie de predeterminismo en los actos voluntarios. Aunque el acto humano sigue siendo libre y responsable, Dios sería la causa determinante del acto en cuanto acto, no en cuanto falta. Esta tesis puede desembocar en la otra de hacer a Dios culpable del pecado del hombre. De hecho, así lo entendieron varios autores, entre ellos Juan Gerson y el agustino Juan de Basilea, que lo criticaron como una postura doctrinal condenada. También el franciscano Francisco de Perusa, discípulo de Ripa, censuró abiertamente la doctrina de su maestro en las lecciones que tenía en el convento de París. Gerson le atribuía además cuatro de las doce proposiciones condenadas en 1362, aunque a nombre de Luis de Padua. Las tesis condenadas vinculan a su autor con el antiguo realismo de las esencias. En cualquier caso, es necesario un conocimiento más profundo de Juan de Ripa para poder pronunciarse sobre su pensamiento. [Cf. J. A. Merino, BAC-525].


ROCHELA, Juan de la (hacia 1200-1245). Juan de la Rochela o de la Rupella, en latín Ioannes a Rupella, es un pensador franciscano del s. XIII, filósofo y teólogo, discípulo de Alejandro de Hales, al que sucedió en la cátedra de teología en la Universidad de París, primero como auxiliar (1235) y después como regente (1238). Tenemos pocos datos concretos de su vida. Nació hacia el año 1200 en La Rochelle (Francia) y parece que siendo joven tomó el hábito de san Francisco en la provincia de Tours. Formó parte, junto con A. de Hales, del grupo de notables que se reunió a fin de acordar lo necesario para el bien de la Orden frente a los desmanes de fray Elías. Además, junto con A. de Hales y otros dos frailes, preparó la exposición de la Regla de san Francisco que el Capítulo de Montpellier (1241) encomendó a las provincias y que conocemos como Expositio Regulae quatuor Magistrorum (1242). En 1244 tomó parte en el Concilio de Lyón. Los autores suelen situar su fallecimiento el año 1245 en París; sin embargo, el Martyrologium Franciscanum dice que murió en La Rochelle el 3 de febrero de 1271, siendo un eximio confesor y doctor que sobresalió por su palabra y sus escritos, así como por el celo de la pobreza y de la observancia regular.

La obra principal de Juan de la Rochela es la Summa de anima, que contiene materias que A. de Hales no trató. Escribió además sobre oratoria sagrada y sobre teología: Summa de virtutibus, Summa de vitiis, Summa de articulis fidei, Summa de decem praeceptis. Es más sistemático y didáctico que su maestro, aunque su pensamiento no es totalmente homogéneo. En él se integran y se yuxtaponen elementos filosóficos provenientes de diversas escuelas: Aristóteles, san Agustín, Avicena y Alquerio de Claraval. Con gran lucidez y nitidez establece la distinción real entre la existencia y la esencia. El alma es una sustancia incorpórea, intelectual y necesita la iluminación divina, que recibe cuando opta por una rectitud de vida; es una sustancia simple, capaz de vivificar al cuerpo y de realizar en él diversas operaciones. Siguiendo a Avicena, defiende la distinción entre los entendimientos agente y posible, necesarios para conocer mediante la abstracción. En la línea de A. de Hales distingue tres facultades cognoscitivas con sus respectivos objetos: la razón, que estudia y analiza las naturalezas corpóreas; el entendimiento, que se orienta hacia los espíritus creados, y la inteligencia, que se vuelca hacia las realidades increadas. Da la máxima importancia al tema de la cultura y de los estudios; oponerse a ellos es una tentación de Satanás, que quiere dañar al hombre a través de la ignorancia. [Cf. J. A. Merino, BAC-525].


RODRÍGUEZ TENA, Fernando (1720-1781). Franciscano, sacerdote, escritor. Nació en Lima hacia 1720. En una tabla capitular de 1755 figura como lector del convento de San Francisco de Lima y doctor en teología, graduado en la Universidad de San Marcos de la misma ciudad y también custodio de su Provincia, la de los Doce Apóstoles. Su principal dedicación fueron los estudios: lector de la Cátedra de Escoto en la Universidad de San Marcos, escritor, prefecto de estudios del Colegio franciscano de Guadalupe en Lima, organizador del muy importante archivo del convento de San Francisco de Lima. Fue mucho lo que escribió y sus obras abarcan amplios y grandes temas de América del Sur, sobre todo Perú: historia natural y geográfica e historia misionera de la Orden franciscana. Quiso ser enciclopédico. Sus volúmenes de historia natural son como la descripción del escenario en que van a trabajar los frailes: plantas, animales, ríos, metales, suelos, etc. También dejó numerosos y enormes manuscritos sobre historia franciscana, a partir de las expediciones del siglo XVI y hasta llegar a la década de 1780, en especial las misiones de Ocopa. Se ignora la fecha de su muerte, que sin duda acaeció a mediados de 1781. Casi nada de sus escritos se llegó a publicar, y sus manuscritos han ido a parar a diversos archivos y bibliotecas de Perú y de otras naciones.


RUFINO DE ASÍS (1270). Compañero de san Francisco.

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